AMAOS
Más no hagáis del amor una prisión,
permitid que haya espacios
y dejad que los vientos
dancen entre vosotros.
Cantad y danzad juntos,
sed alegres, pero dejad
que cada uno esté solo
como lo están las cuerdas del laúd,
a pesar de estremecerse
con la misma música.
Erguíos juntos
más no muy próximos,
las columnas del templo
se plantan separadas,
y el encino y el ciprés
no crecen
el uno a la sombre del otros.
GIBRAN JALIL GIBRAN